miércoles, noviembre 16, 2005

Europa03: Entre Evreux y París

Pues bueno, no pongo muchas fotos porque muchos de mis rollos se perdieron por no revelarlos a tiempo, y para acabarla de jo*** mi scanner esta muriendo (es que es HP, creo que los mejores son EPSON). Hmm, voy a seguir escribiendo para poner al corriente a mi amiga Aglaia que no he visto en años...
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6,7 de septiembre, 2003

Días tranquilos, ya me sentía cada vez mejor en Francia. Ya se me había pasado la angustia de cuando Sorbonne perdió mis papeles de inscripción, o de cuando tuve que sacar mi ticket de tren para estudiante, y la frustración de que a veces no entendía ni madres de lo que me decían. En fin…

Ése fin de semana no regresé a París, sino me quedé con tía en Evreux. Platicábamos y platicábamos hasta que nos daba sueño. Que si los mexicanos son unos machos. Que si la política mexicana es pura corrupción. Que mi tía odia a Bush y todos sus secuaces. Que los franceses son infieles. Y recordamos los viejos tiempos cuando mis padres nos llevaron a Francia ya hacía tantos años.
Le dije que después de aquí me iba a Madrid a estudiar 3D, pero que no sabía que pensar de los españoles. En México D.F. y en los estados tienen fama de mamoncitos, que dizque se creen muy machos, que son muy rudos y muy groseros (ya había escuchado mil historias nefastas de españoles en mi tierra). Tía me dijo que si me cagaban los españoles entonces ¿para qué iba a España? Que mejor me regresara a mi país. Tenía razón pero no me pude quitar esa idea en muchos días.

Tía me puso a prueba y hablamos en inglés (ella se crió en Texas). Desde entonces dice que hablo mejor inglés que español (!? Que poca!). Me encantaba estar con ella pero nunca dejé de sentir que en la casa siempre rondaba la nostalgia, la melancolía, la soledad, los años pasados y los hijos que ya partieron cada quien con sus vidas, mis queridos primos M y R. Cenamos la comida mexicana con las cosas que compramos en París y veíamos juntos sus programas favoritos: Series de detectives franceses, Star Academy, ER, Variedades. Me encantó que la publicidad francesa sólo pasa al final de cada show o a la mita de un programa sólo una vez (¡qué civilizadoooos!).

Tía y todos los franceses tienen una costumbre que ya había olvidado. Después de cenar, se toma el mantel y se sacude por la ventana para que las migajitas queden fuera, “para los pajaritos que coman” dicen.
-¿y si hay alguien afuera y le cae todo encima?
Me llamó mucho la atención (Cemi y Rach también lo hacían). Se me hizo una costumbre remanente de los tiempos antiguos. En el medioevo (y hasta muy entrado el s.XX) la basura y los orines se echaban por la ventana a la calle. Allí el piso tenía un inclinación donde un canalillo en el centro de la calle se llevaba todas las aguas negras a otra parte. Ello no aliviaba el problema del olor (no es por presumir pero los antiguos aztecas tenían un sistema de recolección de mierda e incluso aseos privados, algunas ciudades como Teotihuacan ya tenían desagüe).

Y aunque pasábamos horas frente a la tele (a pesar de algunos programas un poco aburridos) siempre y cada minuto los disfrutaba al lado de tía, y el gato de peluche que adornaba la sala.
Al domingo siguiente fuimos a misa a la catedral de Evreux. Esta vez no fue a mi pesar (yo evito ir a misa, nunca me han gustado los discursos e incoherencias-habladas casi de memoria- de los sacerdotes). Fue muy interesante y entendí algo, tristemente son muy parecidas a las de mi aquí. La catedral sin embargo es muy de verse, totalmente gótica se construyó quizás en el año 900 d.C. en casi un centenar de años (antes de que los aztecas salieran de Aztlán en 1111). Quemada varias veces a lo largo de la historia sobrevivió a duras penas el bombardeo nazi, ahora reconstruida es una verdadera belleza. La caminata por la ciudad una delicia. (Es una pena que también Evreux sufriera los disturbios de 2005).

Así que en la primera semana ya tenía un grupo de cuates, aunque pocos amigos. Pero casi todos los que conocí cuando se enteran que eres mexicano dicen ¡wow cool! (todo el mundo cree que México es fantástico, lo es, claro, pero en cuestiones socioeconómicas ni hablar) El lunes nos fuimos por unos cafés por Blv. Raspail. Anne, Heidi, Ed y un nuevo cuate Venezolano. Alto, delgado, cabello largo color miel, bien parecido pero corto de entendederas (o sea un latinlover) Alejandro me cayó bien casi desde el principio. “Casi” porque el muy simpático decía para todo “huevón” o “marica”.
-¿Oye huevon y de donde eres?- me dice.
-¿Oye por que me dices así, guey? ¡Si te acabo de conocer!
Así me enteré que “huevón” o “marica” es como “tío” para los españoles, guey para nosotros.
-Aaah. Entonces te voy a decir flojo o putín.
Éramos pura risa desde entonces.

Alex es un chico que trabaja repartiendo bollos, es su microchangarro. Él y su hermano ahorraron para ir a Francia a estudiar, también porque en ese tiempo (cómo ahora) salir de Venezuela es la mejor opción ante la crisis política iniciada por Hugo Chávez.La situación en Venezuela era (es) crítica. Recién había ocurrido en abril del 2002 una tranquiza contra una manifestación pacífica que había costado la vida de varias personas. Chávez, un dictador megalómano que se había iniciado en la política como un izquierdista revolucionario y mesiánico (léase AMLO), llevó a la bancarrota al país en tiempo récord de meses (a Salinas le llevó 6 años y sigue jodiendo). Alex odiaba a Chávez y –como casi todo latinoamericano y europeo- a E.U.
Fuimos a Panthéon, cerca de Sorbonne en rue de la Estrapade, donde serán las clases de lectura y comprensión. Durante dos semanas, y sorpresa: sería a las 8 am. Caray, eso no lo sabía.

En el café, todos platicando. Sentí que Edward no se abría conmigo. Estoy seguro que quería con Anne y pensaba que yo también. Pero no, en realidad yo tenía la mente en otros lares… italianos. Cuando Heidi se entera de que me quedo en Evreux me dice que algún día nos vamos de antro me puedo quedar chéz elle en su casa.
-Huevón, le gustas a la alemana.- Me dice en secreto Alex.
Que tarugo –pensé- , ¿no te das cuenta que se te queda viendo a ti? –(¿o acaso quería con los dos? Nunca supe).
Anne simplemente hablaba y hablaba. Nos regañaba a que dejásemos el español porque era de mala educación, los otros no entendían… con el tiempo empezó a marcar distancia de nosotros.
9 al 13 de Septiembre.

Despertador suena a las 5:15 de la mañana. ¡Putain, no manches que horror!
Tomar el tren a las 6:15, congelado, llegar a las 7:15 e ir a la Panteón a clase de 8.
Me perdí estúpidamente, le di dos vueltas a Panthéon y a las hermosas pero desesperantemente parecidas calles de París. Llegué tarde, lo lamenté porque el grupo se dividó en dos y me tocó en el grupo donde tenía menos amigos, peor aún, donde no estaba Ella. Por suerte estaban Male y Fer, unas guapas y encantadoras niñitas fresas que con sus ocurrencias y freseses me divertían.

La maestra muy simpática y agradable. Cada enseñanza en la pronunciación la acompañaba con una ocurrencia. Por desgracia la clase de fonética sólo duraba dos semanas. En fin que después de clase cada quién tomó su rumbo, yo fui a visitar Panthéon. La antes Iglesia de estilo neoclásico fue convertida en el panteón de los hombre ilustres, el más famoso de ellos es Victor Hugo. En ella también se encuentran los ilustrados franceses como Montesquieu y Rousseau. Nobles y héroes de la infinidad de guerras que ha librado Francia (¿por qué los europeos han sido tan peleoneros?). Él sótano del Templo es un laberinto de pasadizos oscuros y criptas, cubículos, urnas y tumbas. Lo bueno es que en muchas de ellas hay una reseña de la vida de los personajes (porque yo no tengo ni idea de quienes son la mayoría de aquellos).

De lo alto de la cúpula cuelga un péndulo, el cual oscila circularmente sobre un mapa o calendario solar, que mediante no sé que extraños cálculos demuestra el perpetuo movimiento de la tierra sobre su eje (ni p*** idea cómo lo hace). Es posible subir a la columnata que adorna la cúpula exterior y la vista, increíble. Después me fui a conseguir un pannini y una orangina (guácala) 3.50 euros. En Mac Donalds creo que el mac Trío más barato estaba en 6.50 euros, en promedio 7.50 más o menos. El Quick es más caro. En la calle que baja de Panteón al parque de Luxemburgo hay cafés internet, carísimas y atascado de estudiantes, más tarde me enteré que a la vuelta sobre Blv. St. Michel enfrente del parque hay un internet más barato más allá del RER, no me acuerdo cuanto la hora, pero se podían comprar abonos e ir administrando el tiempo de internet. Y un paquete de pannini + una coca cola a 1.50 euros (?), una ganga en París.


De allí me fui a Centre Pompidou, un edificio modernista que su detalle es no tener paredes. Había decidido recorrer todas las calles y rincones para recordar cuando era niño, cómo la fuente del Centre que tiene dentro figuras artísticas chistosas y coloridas.Al otro día, después de clase quedé con mis nuevas amigas, Margarita y María Rosa, ¡me impresionaban esas niñas, siempre sonreían! ¿Así serán todas las italianas?

3 comentarios:

Proteus dijo...

A ver cuando tenemos la suerte de estra por aquellos lugares.
Saludos

Liz dijo...

¡¡Muy interesante!!

Y como es que te acuerdas de todo... ¿lo tienes por escrito?

marco_099 dijo...

Proteus: ya veras que asi será.
Me identifiqué con tu último post jeje... no, no tanto.

Liz: No, no recuerdo todo por eso me urge escribirlo para no olvidarlo. Pero no tiene tanto tiempo de eso... además fue tan padre y lo que siguió que difícilmente lo olvidaré por completo. Hasta las cosas malas y tristes cuando toque fondo.
No tengo escrito nada, Rach sí llevaba un diario, yo sólo tengo algunas fotos, mapas, boletos y recuerdos con que me quedé. Así que seguramente hay impresiciones o eventos fuera de tiempo.

Gracias por leer, aprecio que lo hagan, en verdad.